El sureste de Brasil enfrenta una emergencia tras intensas lluvias que azotaron la región, dejando al menos 22 muertos y más de 40 desaparecidos, según las últimas cifras oficiales.
Juiz de Fora, una ciudad ubicada en el estado de Minas Gerais, es el epicentro de la tragedia, con 16 víctimas fatales reportadas hasta el momento.
Deslizamientos de tierra han sepultado varias viviendas, y los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros.
El desbordamiento del río Paraibuna y sus afluentes provocó inundaciones masivas en varias zonas de la ciudad.
Las lluvias, que comenzaron con fuerza el lunes por la tarde, fueron especialmente intensas durante la madrugada. Este mes de febrero ha sido el más lluvioso en la historia de Juiz de Fora, con precipitaciones que han superado los 580 litros, el doble de lo habitual en esta temporada.
La alcaldesa de Juiz de Fora, Margarida Salomão, declaró el estado de calamidad pública y solicitó ayuda urgente del gobierno federal para hacer frente a la emergencia.
«La situación es gravísima», afirmó en un mensaje difundido a través de sus redes sociales, mientras los bomberos y equipos de rescate luchan por salvar vidas y brindar ayuda a los afectados.
En total, más de 440 personas han tenido que abandonar sus hogares y han sido albergadas en escuelas de la ciudad. El gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, anunció que viajará a Juiz de Fora para coordinar las acciones de ayuda.
A la tragedia de Minas Gerais se suman las víctimas mortales en otras regiones del país, como Río de Janeiro y São Paulo, donde el clima severo también ha causado daños.
