El Rey Carlos III emitió un comunicado tras enterarse sobre la detención de su hermano el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, por su relación con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, quien estuvo envuelto en un entramado de esclavitud sexual.
«He recibido con profunda preocupación la noticia sobre Andrew Mountbatten-Windsor y la sospecha de mala conducta en un cargo público. Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto se investigará de la manera adecuada y por las autoridades competentes», dijo.
«En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro apoyo y cooperación incondicionales. Permítanme ser claro: la ley debe seguir su curso. Mientras este proceso continúa, no sería correcto que hiciera más comentarios sobre este asunto. Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos cumpliendo con nuestro deber y servicio para con todos ustedes», comentó el rey.
El nombre de Andrés se repite en muchas ocasiones en los denominados archivos Epstein. El expríncipe podría haber compartido información confidencial del Gobierno británico durante su etapa como enviado especial para comercio internacional, un cargo que ocupó durante una década.
Los agentes buscan esclarecer si utilizó su posición institucional para trasladar informes sensibles sobre viajes oficiales a distintos países, como Hong Kong, Vietnam o Singapur, a Epstein.
De confirmarse estos hechos podrían encajar en el delito de mala conducta en cargo público, una figura penal, que contempla incluso penas de cadena perpetua.
Además, hay otra investigación en curso sobre acusaciones relacionadas con la supuesta llegada al Reino Unido de una mujer con fines sexuales vinculados a Andrés, un episodio que ya había sido objeto de revisión preliminar en el pasado. Incluso, distintas fuerzas policiales del país están examinando la información publicada para determinar si existen indicios de delito en sus respectivas jurisdicciones.
