Padrino López dice que no hay soldados extranjeros armados ocupando esta tierra

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, afirmó este sábado que «no hay soldados extranjeros armados ocupando” territorio venezolano, un mes después del ataque estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

En un mensaje difundido en Instagram, Padrino López destacó que la paz ha sido “el objetivo, camino y bien más sagrado” de Venezuela tras su independencia.

“Por ello, Nicolás Maduro no escatimó esfuerzos en enviar su mensaje al mundo, para buscar una solución pacífica y evitar a toda costa un derramamiento de sangre. Con ese mismo objetivo, desde la FANB trabajamos incansablemente para disuadir una inminente agresión, cuestión que se logró parcialmente, pues si bien nuestra soberanía fue ultrajada, hoy no existe un soldado extranjero armado ocupando esta tierra”, sostuvo.

Padrino López también se refirió a la situación política derivada del ataque y resaltó la labor de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo el 5 enero tras la captura de Maduro. Señaló que Rodríguez ha actuado con “valentía y contundentemente”, apostando por la “diplomacia bolivariana de paz, bajo la premisa del derecho internacional, tratando de construir una nueva relación de suma positiva con la primera potencia nuclear y energética del mundo, para preservar la integridad y soberanía nacional”.

Finalmente, el ministro aseguró que la presidenta encargada cuenta con el respaldo de las Fuerzas Armadas y advirtió a quienes buscan ver al país “dividido o sin rumbo” que sus esfuerzos “fracasarán nuevamente”, pues “la patria prevalecerá”.

En contexto

El 3 de enero, durante la denominada “Operación Absolute Resolve”, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque sorpresa en Caracas y zonas cercanas que culminó con la captura de Maduro y Flores. Ambos fueron trasladados a Estados Unidos, donde permanecen bajo custodia en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, enfrentando cargos por narcoterrorismo, posesión de armas y otros delitos.

En su primera audiencia, se declararon no culpables; Maduro reafirmó ser el “presidente legítimo” de Venezuela y aseguró: “No soy culpable, soy un hombre decente”. El juez Alvin Hellerstein determinó que continuaran detenidos y fijó una nueva audiencia para marzo.

La operación generó reacciones divididas. Mientras sectores internacionales y venezolanos la consideran una violación a la soberanía, otros la respaldan. En Caracas, Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada y calificó la acción estadounidense como un “secuestro”, mientras simpatizantes del chavismo se han movilizado exigiendo la liberación de Maduro y Flores.

En medio de la tensión, el Gobierno venezolano anunció un proceso exploratorio de carácter diplomático con Estados Unidos y confirmó la visita de una delegación del Departamento de Estado al país. En un comunicado difundido por Telegram, el canciller Yván Gil reiteró la denuncia sobre lo que describió como una “agresión criminal, ilegítima e ilegal” contra Venezuela, que, según la versión oficial, dejó “más de un centenar de víctimas civiles y militares”.

El texto oficial sostiene que la captura de Maduro y Flores constituye una “grave violación a la inmunidad personal de los jefes de Estado y a los principios fundamentales del orden jurídico internacional”. Según el Gobierno encargado, la iniciativa diplomática se desarrolla “en estricto apego a los principios de soberanía nacional” y bajo los lineamientos de la “diplomacia bolivariana de paz”, con el objetivo de evaluar el restablecimiento de las misiones diplomáticas y atender las consecuencias derivadas de la escalada reciente, así como una eventual agenda de trabajo de interés mutuo.