La conservadora Laura Fernández ganó elecciones presidenciales en Costa Rica

Laura Fernández, candidata del partido conservador Pueblo Soberano, ha sido elegida como la nueva presidenta de Costa Rica al obtener el 48,5% de los votos en la primera vuelta electoral. La victoria fue confirmada por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) tras el escrutinio de más del 88% de las mesas reportaron medios internacionales.

Fernández sucederá a Rodrigo Chaves, quien no podía presentarse a la reelección inmediata. En segundo lugar quedó Álvaro Ramos del Partido Liberación Nacional con un 33,3% de los votos, seguido por Claudia Robles de la Coalición Agenda Ciudadana con un 4,8%. La abstención fue del 30%.

La nueva presidenta logró la elección sin necesidad de balotaje al superar el umbral del 40% de los votos válidos requerido por la legislación electoral. La participación ciudadana alcanzó el 66,96%, un incremento notable respecto a las elecciones de 2022, que no superaron el 60%.

En su primer discurso tras la victoria, Fernández declaró que «Costa Rica ha votado por la continuidad del cambio» y se comprometió a liderar un «gobierno de diálogo y concordia nacional». También subrayó la importancia del Estado de Derecho y prometió trabajar por un mayor bienestar para el país.

La nueva presidenta envió un mensaje claro a las fuerzas opositoras, instándolas a ser «fiscalizadoras pero también propositivas», señalando que una oposición «obstruccionista» solo perjudicaría el desarrollo nacional. Sus seguidores celebraron la victoria en la sede del partido en San José, ondeando banderas de color azul cielo.

El mandato de Fernández comenzará el 8 de mayo, y asume el reto de continuar el proyecto político de Chaves para el período 2026-2030. Durante las elecciones participaron 20 candidatos presidenciales, de los cuales 19 obtuvieron menos del 10% de apoyo en las encuestas previas.

El proceso electoral, que se llevó a cabo de 6:00 a 18:00 hora local, incluyó 7,154 juntas receptoras de votos por todo el país. Un total de 3,7 millones de costarricenses estaban habilitados para votar, aunque la obligatoriedad no conlleva sanciones en caso de ausencia.

Además de la presidencia, se eligieron los 57 diputados de la Asamblea Legislativa, un proceso clave para la gobernabilidad del nuevo Ejecutivo. Pueblo Soberano logró 30 escaños, el Partido Liberación Nacional obtuvo 18, y el izquierdista Frente Amplio consiguió 7 asientos.

La campaña electoral estuvo marcada por la creciente preocupación por la inseguridad en el país, considerada como el principal problema por los votantes. Fernández ha promovido enfáticamente una política de «mano dura» contra la criminalidad, incluyendo la posible declaración de estados de excepción en zonas conflictivas.

Fernández se ha presentado como la «heredera» política de Chaves, cuya administración ha destacado logros económicos significativos, como un crecimiento del 5% y una reducción del desempleo del 13% al 7%.