La participación de Tucupita Marcano en el segundo juego de la Gran Final Empire Keeway estuvo en duda hasta último momento. Ni siquiera su tardía presencia en el lineup aseguraba que, poco antes del comienzo del careo, no fuese retirado. Un golpe fue la causa de la incertidumbre, y otro golpe, muy distinto, el que anunció minutos previos al inicio del duelo.
El toletero zurdo conectó un jonrón de tres carreras, contra el grandeliga Eduardo Salazar, que fue suficiente para que Navegantes del Magallanes venciera 3-1 a Caribes de Anzoátegui, barriera en el Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel y tomara ventaja 2-0 en la serie por el gallardete.
“Quiero decir algo”, interrumpió Ricardo Sánchez, el pitcher ganador del desafío, la entrevista post encuentro con Marcano. “Él me dijo que me iba a poner a ganar e iba a dar un jonrón”.
Así fue. Tucupita, quien en su primer turno del compromiso frente a Salazar encontró a corredores en segunda y primera base, y falló con rodado al cuadro al primer envío, en su segunda oportunidad al bate tuvo una idéntica situación y lo manejó distinto. Dejó pasar los tres primeros lanzamientos, y en cuenta de dos bolas y un strike, sacudió el vuelacerca hacia el jardín derecho, para bautizar la pizarra.
“Estaba muy enfocado en ese segundo turno. Me estaban trabajando adentro, pero me mantuve paciente. Esperé la recta y pude conectarla”, relató Marcano, quien se apuntó su primer cuadrangular en finales. “Esto apenas empieza. Ellos van a seguir peleando, y nosotros también. Nos da un poco más de tranquilidad, porque vamos a tener a los fanáticos en Valencia a partir de mañana (jueves). Pero todavía nos quedan dos victorias por recorrer, no será fácil”.
LANZADOR DEL AÑO VS. MVP
Ricardo Sánchez, por su parte, trabajó 5.0 innings en los que recibió cuatro hits y la única carrera que fabricó el home club en el duelo. Registró tres ponches, dos boletos y un par de pelotazos. Pero se creció en uno de los enfrentamientos clave de la noche, y quizás de la contienda.
En el quinto inning, el zurdo recibió un sencillo de Herlis Rodríguez, golpeó a Carlos Mendoza y dio una base por bolas a Hernán Pérez, para llenar las bases. En el medio, consiguió un par de outs, uno tras un toque de bola de Antonio Piñero, y otro, con un elevado al jardín central de Yonathan Mendoza.
Ese fue el preámbulo del duelo Sánchez, el Pitcher del Año, contra Balbino Fuenmayor, el Jugador Más Valioso. ¿Desenlace? Ponche abanicando y ventaja sostenida de 3-0 para Magallanes, hasta ese momento.
“Lo trabajé como si fuese el turno del año”, describió el ganador del Carrao Bracho. “Es el MVP. Se merece todo el respeto. Lo que pensé fue no hacerle más de tres pitcheos”.
Sánchez solo necesitó cuatro envíos para despachar a Fuenmayor. Así, completó su decimocuarta apertura, de 17 en total entre ronda eliminatoria y postemporada, con al menos 5.0 entradas de labor.
“He tratado de trabajar, no tanto en lo físico, pero sí mentalmente, para darle esa tranquilidad al relevo”, comentó Sánchez. “No hay presión en Magallanes. Sí, es una final, pero debemos ir juego a juego”.
“CHENCHO” AL RESCATE
Adrián Almeida, por su parte, hizo su postergado estreno con el Magallanes desde el bullpen, por segunda aparición en fila en esta postemporada, luego de la que tuvo el fin de semana con Cardenales, precisamente frente a Magallanes, después de haber hecho 90 envíos la noche anterior.
Aquella vez indujo un rodado para dobleplay para enviar el juego a extrainnings. En esta, ingresó en el sexto episodio con las bases llenas y un out, con la ventaja reducida a 3-1. Respondió, de nuevo, y ponchó tanto a Yonathan Mendoza, como a Carlos Mendoza, para acabar con la amenaza.
“Todo se basa en mantener el enfoque en lo queremos hacer. No me costó nada, porque fui relevista, luego hice la transición a abridor, y me acostumbré”, describió Almeida, quien lanzó por espacio de 2.0 episodios en blanco, con cuatro abanicados. “Pero ya lo hice el sábado en Barquisimeto. Me siento cómodo en ambos roles”.
El oriundo de Puerto Cabello, el mejor iniciador en playoffs de los recientes dos certámenes, recordó los tiempos no muy lejanos como apagafuegos.
“Manejé esa situación muy tranquilo. Sabía que, si me metía presión, en un momento como ese, las cosas iban a salir mal”, expresó el siniestro. “Vine tranquilo con todos mis pitcheos”.
LO QUE VIENE
La serie se muda a Valencia a partir del jueves. Magallanes salió ,de inmediato, tras el duelo a la capital carabobeña, donde Enmanuel de Jesús será el encargado de abrir el tercer desafío de la Gran Final. Caribes, por su parte, tendrá a Naswell Paulino, en un duelo de zurdos.
