La opositora María Corina Machado anunció este lunes su pronto regreso a Venezuela, a pesar de los “riesgos de seguridad» que podría enfrentar en el territorio, de acuerdo con The Post.
En la entrevista con el medio estadounidense, la ingeniera afirmó estar “desesperada” por ayudar con la “introducción” de la democracia en el país. La exdiputada asegura que su presencia física en el país es fundamental para la etapa que atraviesa la nación tras el arresto de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
«Necesito estar allí», afirmó, dejando claro que, aunque se encuentra cumpliendo una agenda diplomática en Washington con legisladores y líderes mundiales, su objetivo principal es cruzar la frontera y acompañar al pueblo venezolano en las calles.
Machado sostiene que la lucha actual es «espiritual, no solo política», y que su compromiso con la causa democrática supera cualquier temor personal a las represalias que los remanentes del gobierno chavista, hoy liderados por Delcy Rodríguez, puedan ejercer en su contra.
“El legado para el mundo será enorme. Tendremos una Venezuela y una región próspera. Si hacemos una comparación histórica, esto significa para las Américas tanto como la caída del Muro de Berlín para Europa. Es equivalente. Por primera vez en la historia, tendremos una América libre de comunismo, dictadura y narcoterrorismo por primera vez”, comentó.
Para Machado, la libertad de Venezuela es el epicentro de un cambio sísmico que redefinirá el hemisferio occidental, marcando el fin de lo que denomina el «narcoterrorismo» y el comunismo en la región, bajo el liderazgo internacional de la administración de Donald Trump.
Venezuela como el Muro de Berlín
Machado predice que, para el año 2029, cuando finalice el mandato del presidente estadounidense, el éxito de la democracia en Venezuela será recordado como un momento «dramático al estilo del Muro de Berlín».
La líder opositora argumenta que, así como el colapso del muro simbolizó el fin de la opresión soviética en Europa, la liberación plena de Venezuela significará una América libre de “dictaduras, narcoterrorismo y la influencia de potencias extranjeras hostiles” por primera vez en la historia moderna. Este cambio, asegura, no solo beneficiará a los venezolanos, sino que generará una reacción en cadena que acelerará procesos democráticos en Cuba y Nicaragua, desmantelando la “estructura criminal” que amenaza el hemisferio.
A diferencia de visiones pesimistas que sugieren décadas para la reconstrucción, Machado sostiene que el pueblo venezolano puede reparar la nación y su economía quebrada en apenas tres años, siempre y cuando se confíe en la capacidad de la ciudadanía para gobernarse a sí misma.
Propuesta de Machado
La visión económica de Machado incluye la recuperación petrolera, dignificación del salario y la seguridad jurídica. Un punto central en la estrategia de Machado es la resolución de la crisis migratoria.
«Millones volverán por sus propios medios en cuanto sepan que hay un futuro con seguridad y libertad», afirmó. Esta repatriación masiva no solo aliviaría la presión migratoria en Estados Unidos y la región, sino que proporcionaría el talento humano necesario para la reconstrucción nacional.
