Luis Oliveros: «Ojalá pronto veamos una brecha cambiaria en niveles del primer semestre de 2024»

El economista Luis Oliveros destacó este viernes que la caída del tipo de cambio informal está impactando positivamente en el consumo y en el flujo de caja nacional tras nuevos anuncios sobre la comercialización petrolera.

La economía venezolana da señales de un respiro táctico. Según el economista Luis Oliveros, la reciente y estrepitosa caída de la tasa de cambio paralela —que supera el 50%— está provocando un efecto dominó en los anaqueles y servicios del país.

La volatilidad del dólar ha sido históricamente el principal motor inflacionario en Venezuela. Sin embargo, la tendencia a la baja de los últimos días ya se refleja en las facturas finales. Oliveros señala ejemplos concretos de esta deflación puntual:

Proteínas: Según datos de la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA), los precios han caído entre un 15% y 25%.

Comercio y servicios: Se reportan ajustes a la baja en tiendas de electrodomésticos y restaurantes, donde los establecimientos están actualizando sus cartas para atraer al consumidor.

El fin de la «brecha» como objetivo

Para el sector empresarial, el diferencial entre el dólar oficial y el paralelo ha sido el «dolor de cabeza» del año. Oliveros subraya que la reducción de esta brecha es vital para eliminar las distorsiones que frenan la inversión.

«Ojalá pronto veamos una brecha cambiaria en niveles del primer semestre de 2024. Esta situación no solo mejora el ingreso real, sino que disminuye las distorsiones estructurales», afirmó el analista.

EEUU anuncia que Venezuela podrá seguir enviando petróleo a los mercados asiáticos

El panorama se complementa con noticias desde el exterior. Estados Unidos ha confirmado que Venezuela podrá mantener sus envíos de crudo a los mercados asiáticos para cumplir contratos vigentes. La novedad crucial es la exigencia de que los compradores paguen el precio de mercado, sin los descuentos que el país solía aplicar para evadir el cerco de las sanciones.

Este cambio en las condiciones comerciales promete fortalecer significativamente el flujo de caja en divisas del Estado, lo que podría dotar al Banco Central de mayores herramientas para mantener la estabilidad cambiaria actual.