El mensaje de Nicolás Maduro a los venezolanos por Navidad: ‘La paz será nuestro puerto, destino y gloria’

Nicolás Maduro envió este miércoles un mensaje navideño a la población venezolana, acompañado de su esposa y primera dama, Cilia Flores, en el que reiteró que la “paz será nuestro puerto, destino y gloria”.

“Esta es la tierra de los santos, de los sabios, de los valientes patriotas como José Gregorio Hernández, como santa Carmen Rendiles y como los vecinos de cada comuna, de cada comunidad que ahora escriben y cantan su propia canción, porque ahora sí tienen voz, su conciencia y su dignidad, y porque, en definitiva, hemos sido dotados por Dios con un alma buena y victoriosa”, dijo Maduro en un mensaje transmitido en cadena nacional.

En ese contexto, el mandatario llamó a “sentirnos orgullosos de vivir en este tiempo lleno de desafíos y de nuevas posibilidades”, al asegurar que “este es el tiempo del renacer de Venezuela”.

Maduro también sostuvo que “Dios siempre a nuestro lado, siempre testigo de que sus pruebas siempre nos han hecho mejores personas”, afirmando que esas experiencias han convertido al país “en un mejor país”.

“La paz será nuestro puerto, nuestro destino y nuestra gloria. Detrás de esa montaña sagrada del Warairarepano, que antes llamaban el Ávila, está el mar donde nuestros ancestros fueron centinelas, donde Miranda y Bolívar navegaron para fundar un continente entero, una zona de paz: toda Venezuela, de hombres y mujeres libres, la paz de los libres, de los dignos”, añadió.

A juicio del líder chavista, 2025 “ha sido el primer año de una nueva era virtuosa, de logros y grandes transformaciones”.

“Deseamos de todo corazón, y pongo a Dios por delante, que esta noche y estas navidades nuestro Señor Jesucristo toque a tu puerta, abra la puerta y recibas sus bendiciones eternas, y te decimos desde aquí, desde los barrios de Caracas: feliz Navidad, que viva Venezuela, que viva la paz, que viva la vida”, expresó.

Por su parte, la primera dama Cilia Flores afirmó que Venezuela envía al mundo “un mensaje de amor y de fraternidad”, al asegurar que “en la vida siempre va a triunfar el bien”.

“Venezuela en unión se prepara para recibir al niño Jesús entre cantos y oraciones desde la tierra de lo posible. Nuestra familia permanece unida, como una poderosa señal de paz”, sentenció.

Escalada de tensiones con EE. UU.

El mensaje de Maduro ocurre en un contexto de escalada de tensiones. Desde agosto, Estados Unidos mantiene operaciones navales y aéreas en áreas cercanas a Venezuela, una presencia que Washington justifica como parte de su estrategia contra el narcotráfico, mientras que el Gobierno venezolano la califica de “hostil” y la interpreta como una forma de “presión”.

El presidente estadounidense Donald Trump anunció el bloqueo total de los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela, tras la incautación de un primer cargamento de crudo. En ese anuncio, afirmó que el país estaba “completamente rodeado por la Armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica” y advirtió que la presencia militar se intensificaría.

“Se quedaron con todos nuestros derechos energéticos. Nos quitaron todo nuestro petróleo hace no mucho, y lo queremos de vuelta. Lo tomaron ilegalmente”, declaró desde la base aérea Andrews. “Tomaron tierras, derechos petroleros, todo lo que teníamos; nos lo quitaron porque teníamos un presidente que quizá no estaba prestando atención. Pero ya no van a hacer eso. Lo queremos de vuelta. Expulsaron a nuestras empresas y lo queremos de vuelta”, recalcó.

Tras esa orden, al menos dos buques petroleros han sido confiscados: uno el pasado 10 de diciembre y otro en la madrugada del sábado 20. Además, medios estadounidenses informaron el pasado domingo que la Guardia Costera de ese país estaba desarrollando una nueva operación de interdicción contra otro petrolero en aguas internacionales.

En días recientes, Trump advirtió que cualquier embarcación que desafíe las sanciones será conducida a puertos estadounidenses. En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que no existe ningún impedimento legal para que Washington bloquee la entrada y salida de buques petroleros sancionados vinculados a Venezuela, aunque precisó que el jueves 18 de diciembre se permitió la salida de cuatro petroleros al no estar sujetos a sanciones.

Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, afirmó el pasado sábado que el segundo buque incautado había “atracado por última vez” en territorio venezolano. Según Washington, el buque cisterna, con bandera panameña, transportaba “crudo sancionado” como parte de la denominada “flota fantasma” de Venezuela.

Aseguró además que Estados Unidos “seguirá persiguiendo el movimiento ilícito de petróleo sancionado”, presuntamente destinado a financiar actividades de “narcoterrorismo en la región”. En el mismo sentido, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, destacó que EE. UU. ejecutó “sin vacilaciones” operaciones de interdicción marítima dentro de la Operación Southern Spear, con el objetivo de “desarticular redes criminales ilícitas”. “La violencia, las drogas y el caos no controlarán el hemisferio occidental”, advirtió.

“El presidente Trump ha sido claro: el bloqueo de los petroleros sancionados que salen de Venezuela o se dirigen a ese país seguirá en pleno vigor hasta que la empresa (…) de Maduro devuelva todos los activos estadounidenses robados”, afirmó también a través de la misma plataforma.

El Gobierno de Nicolás Maduro rechazó “categóricamente” la incautación, que calificó como el “robo y secuestro” de un segundo “buque privado” que transportaba crudo venezolano. El Ejecutivo también denunció la “desaparición forzada” de la tripulación y describió el hecho como un acto de “piratería”.

“El modelo colonialista que pretende imponer el Gobierno de los Estados Unidos con este tipo de prácticas fracasará y será derrotado por el pueblo venezolano. Venezuela seguirá adelante con su crecimiento económico, cimentado en sus 14 motores y el desarrollo de su industria de hidrocarburos de manera independiente y soberana”, sostuvo el comunicado.

Asimismo, el Ejecutivo advirtió que “estos actos no quedarán impunes” y ejercerá “todas las acciones correspondientes, incluyendo la denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU, otros organismos multilaterales y gobiernos del mundo”. “El Derecho Internacional se impondrá y los responsables de estos graves hechos responderán ante la justicia y la historia por su criminal proceder”, concluyó.