Chilenos se debaten entre dos visiones opuestas de cara al balotaje

Rumbo a un balotaje el próximo domingo para los comicios presidenciales, la sociedad chilena se divide entre dos propuestas fundamentalmente opuestas: por un lado la izquierdista Jeannette Jara defiende más derechos para las mujeres, incluida la despenalización del aborto, mientras que por el otro José Antonio Kast, católico de extrema derecha y favorito en los sondeos, se opone a toda apertura.

La ministra chilena de la Mujer, Antonia Orellana, elogió en entrevista con la AFP “cuatro años de avance”, del actual presidente izquierdista Gabriel Boric, que incluyen la creación de un registro nacional de deudores de pensiones alimenticias, en su mayoría padres, un dispositivo que ha beneficiado a más de 300.000 familias.

También se aprobó una amplia ley de prevención y lucha contra las violencias hacia las mujeres. Pero Orellana dijo que le “preocupa” lo que pueda suceder con este texto cuya implementación aún requiere “varios años de esfuerzos y voluntad política”.

Una de las promesas de campaña de Boric, garantizar el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, sigue siendo objeto de debate en un Parlamento dividido.

Exministra de Trabajo del gobierno de Boric, Jeannette Jara representa a una amplia coalición de izquierda que promete un gobierno “de equidad e igualdad entre hombres y mujeres”.

También proyecta apoyar en el Parlamento el texto que busca legalizar el aborto hasta las 14 semanas de gestación.

Electores temen retrocesos

Javiera Mena, portavoz de la Coordinadora Feminista 8M, afirma que con José Antonio Kast “los derechos sexuales y reproductivos, la educación sexual integral (…), es lo que está en peligro”.

Miembro del movimiento católico conservador Schönstatt y defensor de un modelo tradicional de familia y admirador de Pinochet, José Antonio Kast se ha pronunciado en el pasado contra el aborto, la anticoncepción, el divorcio y el matrimonio homosexual, en particular durante la campaña presidencial de 2021 que lo enfrentó a Boric.

También propuso eliminar el Ministerio de la Mujer, antes de dar marcha atrás.

Consultado en noviembre sobre su oposición a la venta en farmacias de la píldora del día después, Kast, que se negó a que su esposa tomara anticonceptivos, dio a entender que sus convicciones no habían cambiado. “Soy la misma persona”, dijo.

Entre las dos vueltas, Arturo Squella, presidente del Partido Republicano de Kast, pareció querer tranquilizar a una parte del electorado al afirmar que modificar la ley del aborto limitada a tres causales «no está dentro de los planes».