Jesús Seguías: Arrogancia de María Corina Machado entorpece salida a la crisis venezolana

«Ella es terca, extremadamente terca, es arrogante y es una persona demasiado mesiánica, eso no ayuda en este momento. Eso entorpece cualquier proceso de solución a la crisis venezolana.

Por eso yo no creo que todas las amenazas que hay contra Maduro vayan a prosperar fácilmente. No digo que no ocurra, Estados Unidos está en capacidad de destruir todo el potencial militar convencional venezolano en veinticuatro horas, cuidado si no en doce horas. Pueden hacerlo simultáneamente y llegan a Venezuela sin ningún poder militar convencional. Pero el poder militar irregular, el poder militar asimétrico ya es otra cosa y eso es lo que teme Estados Unidos, porque ha perdido todas las guerras asimétricas en el mundo, desde Vietnam pasando por Afganistán y luego Irak hasta nuestros días. Y ellos no vuelven a incurrir en ese error así fácilmente»

Avanza el mes de agoto y atrás ha quedado la expectativa ante las banderas de la oposición liderada por María Corina Machado y Edmundo González de «cobrar el mandato» del 28 de julio de 2024. Más allá de las consignas, Nicolás Maduro sigue en el poder y tras las elecciones de gobernadores, alcaldes, concejales y diputados ha dicho que ha «nacido una nueva oposición». A juicio del presidente de Datincorp, Jesús Seguías uno de los principales obstáculos para lograr una negociación que destrabe la crisis política del país, son la «arrogancia y la terquedad» de Machado, dijo en una entrevista concedida a este portal.

Seguías dibuja un panorama nada alentador para la parte del país que está atento a la política, y desglosó los errores que, a su juicio, ha cometido la oposición durante las últimas dos décadas.

«Son momentos de alta tensión, especialmente de manera emocional, ¿no? algunos están preocupados, otro esperanzados, otros indignados por las últimas decisiones tomadas en los Estados Unidos con respecto al caso Venezuela. El anuncio sobre el incremento del monto en dólares por quien ofrezca información sobre Nicolás Maduro, declarar el Cártel de los Soles como un como una organización terrorista, el no reconocer a Maduro como presidente de Venezuela, el enviar buques de guerra al sur del Caribe, todo eso genera un momento de cierta inquietud en muchos venezolanos. Y digo muchos y no todos porque en Venezuela mucha gente está en condiciones normales, es como que si no existiera lo que está ocurriendo en el campo político».

Pero a fin de cuentas, siguió, María Corina Machado está al frente de esa estrategia de derrocar a Nicolás Maduro.

Seguías criticó que la oposición tenga más de 24 años con la misma estrategia, entre llamados de abstención y la participación electoral intermitente, lo que le lleva a afirmar que Machado nunca ha creído en elecciones. Apuntó que Machado respaldó el interinato de Juan Guaidó y lamentó que haya insistido en ser candidata a la Primaria cuando sabía que no podía participar por estar inhabilitada.

Cuando en 2024 se convocaron elecciones, el Gobierno le dijo «no se vista que no va» y «podría haber reinado todas las primarias que usted quiera, pero usted no puede ir a la presidencial».

«Esas primarias que ganó Machado fueron muy mal organizadas, muy mal programadas, unas primarias que nadie sabía para qué eran, porque si eran para escoger un candidato presidencial, la obvio era que se escogiera un candidato presidencial que pudiese participar en proceso electoral. No alguien que esté inhabilitado. Quien lo niegue, está cometiendo un grave error de cálculo o simplemente no tiene escrúpulos de ningún tipo para mentirle al país. La oposición no tenía poderes suficientes para obligar al gobierno a que habilitaran a María Corina Machado».

En este sentido, sostuvo que Edmundo González pudo participar como candidato porque el oficialismo lo «vio con cierta simpatía e intentó hacer contacto con él, pero Machado se creía la candidata y el exembajador se terminó convirtiendo en un simple subalterno de ella».

Para los efectos de una transición, explicó, eso no debía ser porque ella no está incluida dentro de ningún proceso de transición con el gobierno venezolano.

«No la aceptan, la rechazan, pero ella insistió en que tenía que ser la candidata. Se convirtió en un asunto personal de ella, no es un tema país, es un tema personal de ella. Se autoproclamó líder de la oposición venezolana a través de unas primarias que era para convocar a unas a la elección del candidato presidencial y más nada».

Jesús Seguías dijo que Machado, según las actas que anunció el Comando Con Vzla el año pasado y fueron llevadas a distintas instancias internacionales y avalan el «triunfo electoral» de González Urrutia, «está en su derecho de querer cobrar su victoria», pero no actúa correctamente.

«Ella es terca, extremadamente terca, es arrogante y es una persona demasiado mesiánica, eso no ayuda en este momento. Eso entorpece cualquier proceso de solución a la crisis venezolana. Por eso yo no creo que todas las amenazas que hay contra Maduro vayan a prosperar fácilmente. No digo que no ocurra, Estados Unidos está en capacidad de destruir todo el potencial militar convencional venezolano en veinticuatro horas, cuidado si no en doce horas. Pueden hacerlo simultáneamente y llegan a Venezuela sin ningún poder militar convencional. Pero el poder militar irregular, el poder militar asimétrico ya es otra cosa y eso es lo que le temen los Estados Unidos, porque Estados Unidos ha perdido todas las guerras asimétricas en el mundo, desde Vietnam pasando por Afganistán y luego Irak hasta nuestros días. Y ellos no vuelven a incurrir en ese error así fácilmente».

Por tanto, la oposición liderada por Machado lo que se enfrenta es a una tragedia, debido a que «no hay coherencia, no hay disciplina, no hay propósitos claros, no hay norte estratégico».

Oposición ha jugado mal ante un Gobierno como el que tiene Venezuela

A estas alturas, mientras Edmundo González sigue exiliado en España y pese a que ha dicho que «volverá» a Venezuela, Seguías enfatizó que la oposición venezolana agrupada bajo su liderazgo, no ha entendido que Nicolás Maduro no es cualquier adversario y que no todo el mundo puede negociar con el oficialismo.

«No entienden que hay quienes están vetados por siempre y para siempre. Machado no está entre las personas que pudiesen tener capacidad de negociar con el gobierno, tampoco González Urrutia porque ha cometido muchísimos errores, ni tampoco Julio Borges, ni tampoco Leopoldo López, ni Juan Guaidó, ni algunos otros actores, no pueden. Ninguno goza de credibilidad o por lo menos de una mínima confianza para poder llegar a acuerdos con el gobierno de Nicolás Maduro. Entonces, tienes que apelar a otros actores, como hicieron los chilenos, apelaron a alguien que era amigo de Pinochet para que fuese el candidato presidencial. No pusieron al más difícil que era Ricardo Lagos en ese momento», refirió.

El gobierno le dejó claro a la oposición en 2024, que no entregaría el poder ni por las buenas ni por las malas, y lo que hizo el 28 de julio fue cumplir con su palabra. Sobre este particular, sostuvo que el caso venezolano no es fácil de resolver con unas elecciones «normales y corrientes» porque es un caso especial.

«Son 25 años. Más si damos por sentado como cierto que, en Venezuela hay una brutal dictadura, como dice la oposición, que hay una dictadura narcoterrorista, como dicen ellos, pues entonces la tienes difícil, porque además es una es un movimiento político armado. Tienen armas para poder imponer sus decisiones y la oposición no tiene armas para impedirlo. No tiene ejército para impedirlo, no tiene guerrillas para impedirlo, ni tampoco tiene coraje para enfrentar en forma militar al gobierno», consideró.

En consecuencia, la oposición ha jugado mal al crear expectativas que no se podían cumplir, y solo le queda el respaldo de Marco Rubio.

«El prestigio de María Corina disminuyó notablemente, gran parte del país no confía en ella, mientras que hay una minoría radical venezolana que hace mucho ruido y que tiene contacto directo con el jefe del departamento de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, su gran aliado».

Acotó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump está consciente de que no habrá ninguna intervención militar para deponer a Maduro, y lo que se está creando es una especie de amenaza creíble, de carácter disuasivo para ver si el líder chavista logra renunciar. Lo que a su parecer, es una pérdida de tiempo.

«No es posible que 25 años después, no entiendan que el gobierno venezolano es un gobierno que juega duro, autocrático, que se ufana de estar armado con su revolución y que tiene suficiente poder militar y policial para imponerse ante cualquier amenaza o cualquier circunstancia que signifique una amenaza para ellos. Deben saber que Nicolás Maduro es del Club de La Habana, de la escuela de La Habana, de la escuela de Pekín, de la escuela de los jugadores duros del planeta. No son proyectos políticos unipersonales como Corea del Norte. El caso venezolano es un proyecto político colectivo. Maduro es el líder reconocido, pero eso es una estructura compleja de varios factores de poder, de muchos intereses creados, que hacen que cualquier propósito de sustituir a Maduro no significa que vayas a salir del gobierno chavista como tal», alertó.

El gobierno chavista es un gobierno estructurado, organizado en torno a un proyecto político, más no estrictamente militar (…) Se han organizado políticamente y militarmente, se han organizado policialmente y se han organizado económicamente.

«Tienen cuatro grandes factores a su favor, aún cuando puedan ser minoría electoral en el país, pero tienen una estructura de poder que vista desde el punto de vista leninista, diríamos que lo que repitiendo lo que decía Lenin, que una minoría bien armada y organizada es mayoría. Esa es la filosofía que se viene imponiendo», sentenció.

Un pacto social, amnistía y recuperación económica

En sus palabras, solo le queda sugerir a todos los actores confrontados que «están montados en el ring» que evalúen si pueden resolver por la vía de los golpes a ver quién gana la pelea, pero, remarcó «lo único que los venezolanos le exigen a ellos, que cualquiera que sea el desenlace tiene que contemplar la solución de la crisis del país. Y la solución de la crisis del país no es la crisis política nada más».

En este sentido, Seguías exhortó a los sectores que toman decisiones que «tengan con lo que vayan a hacer, porque lo que van a hacer es hundir más al país», y recordó el caso de Colombia.

Consideró que el país está caminando sobre un campo minado en el que cualquier error puede ser mortal.

«Lo único que pido a todos los contendientes que están montados en el ring, es que reflexionen, que piensen, que la única solución que debe darse es la solución negociada. Yo sí creo que hay espacios para negociar. Solo que una cosa es querer negociar y otra cosa es pedir la claudicación del adversario. Negociar es hacer concesiones, y estas concesiones se hacen de acuerdo al poder que tengas en las manos. Quien tenga más poder, menos concesiones hará, el que tenga menos poder, más concesiones tendrá que hacer. Ese es el juego. En este momento, la oposición puede decir que tiene un gran poder con el apoyo de Marco Rubio. Concretamente Marco Rubio y parte de los Estados Unidos. Pero eso puede servir para negociar».

Lo que el chavismo no va a aceptar, subrayó, porque lo han dicho una y mil veces, «es renunciar al poder para entregárselo a María Colina Machado o a un subalterno de ella. Eso no va a pasar, porque primero va a ocurrir es una mortandad en el país. Tan sencillo como eso. ¿Quieren seguir tercamente en ese camino? Bueno, les deseo éxito a toditos, pero nadie va a resolver la crisis económica en un país en condiciones enguerrilladas. Porque ningún inversionista serio va a invertir en un país en el que esté enguerrillado y incendiado por los cuatro costados».

Finalmente, comentó que la mejor manera de dirigir los pasos a una estrategia que ofrezca soluciones al país y no más conflictos, es entrar en un nuevo pacto social.

«Es lo único que corresponde hacer a partir de ahora. Se deben escoger a los actores adecuados dentro de la oposición, no importa si son moderados, si son blandengues, si son alacranes, eso no es lo que importa. Lo que importa es que sean opositores, actores que puedan entrar en conversaciones con el gobierno y el gobierno los respete. Empezar a buscar ese nuevo acuerdo. En Venezuela no va a haber más elecciones, hasta dentro de cuatro, cinco años, seis años. Estos momentos tienen que ser más bien para entrar a negociar este ese pacto político», reiteró.

¿Cuáles van a ser las condiciones políticas a partir de ahora? La liberación de todos los presos políticos, la amnistía total en el país hay que negociarla. Es el punto número uno y de inmediato pasar a la reconstrucción económica del país.

«Esa es la ruta que yo vengo sugiriendo, la ruta que conviene en el país, no la de la confrontación. Los que estén en la confrontación, si no garantizan el objetivo final, que es la recuperación económica del país, mejor absténganse. Absténganse porque sobre su hombro va a recaer una responsabilidad histórica que los venezolanos no les van a perdonar».